domingo, 27 de septiembre de 2020

Dime cómo actúas y te diré qué has vivido


 
¿Por qué me enamoro tan fácilmente?
El síndrome de abdicación o el poder de los gurús, ¿en qué consiste?
Me siento inferior a los demás: ¿qué puedo hacer?

Tanto tú como yo como el resto del mundo somos distintos. Tú llevas tu pequeña gran historia dentro, los otros llevan la suya y yo la mía e, independientemente de conocerla o no, sentimos que la propia es mucho más real que las demás. Lo que quizás no sabes es que la manera en la que actúas habla mucho sobre lo que has experimentado.

Justamente, de forma inconsciente, magnificamos lo que hemos vivido y empequeñecemos lo que no: he comprendido conforme he ido creciendo que somos lo que hemos vivido y que, por eso, actuamos coherentemente con ello. Cuando sabemos lo que significan las cosas y los hechos es cuando realmente le damos el valor que tienen.

Me conoces cuando entiendes lo que llevo detrás


Por la misma razón por la que hablamos sin saber de muchos de los temas sobre los que nos dan oportunidad, nos atrevemos a opinar sobre las demás personas sin conocerlas. Es decir, hablamos, opinamos e incluso juzgamos porque no lo hemos vivido, porque la situación no nos ha tocado la piel a nosotros mismos.

Por todo esto, solo puedo saber quién es alguien realmente si se desnuda conmigo y actúa con toda su esencia: por encima de cualquier cosa su forma de comportarse, de hablar, de saber situarte en determinadas situaciones, de cómo actúas, es la mejor manera que tiene de enseñarme qué le forma como persona.


“Tú eres el resultado de ti mismo, no culpes a nadie nunca, nunca te quejes de nadie ni de nada porque fundamentalmente tú has hecho lo que quieres de tu vida”


Lo cierto es que hasta cuando no hacemos nada nos ocurre algo. Es algo así como que la vida no nos da la oportunidad de no vivirla: ella ocurre y si tú no le sigues, te arrastra. No podemos dejar de vivir cosas y no podemos decidir que no nos ocurra nada. Lo que podemos hacer es representar con nuestros actos nuestro aprendizaje: actúas y dejas que te conozcan por ello.

La manera de actuar nos hace diferentes porque vivimos y sentimos diferente

Para suerte o para desgracia de nuestra vida recordamos momentos y situaciones que nos marcan para siempre y, acertadamente, son estos los que cuando salimos de ellos o nos vemos obligados a salir, nos transforman. Esas pequeñas grandes cosas que nos señalan un punto en nuestra historia son las que nos enseñan y las que se han convertido en caminos de aprendizaje individuales.


“No importa lo que digas ni cómo te justifiques; eres lo que haces. Tus comportamientos hablan por ti, te delatan, te señalan”

En muchas ocasiones estos caminos de aprendizaje dependen de la voluntad y la garra que le consigamos poner a la vida, también a las consecuencias de nuestros actos, a un poco de suerte y valentía, a algo de ayuda externa, etc. Sin embargo es eso lo que somos y en función de lo que somos, nos comportamos.


Este rasgo inherente se refleja muy bien en aquello de que eres lo que haces y lo que piensas y si no son compatibles no eres creíble. Es evidente que no, porque no podemos desprendernos de todo eso que llevamos dentro, que nos hace diferentes y que solo podemos sentir de una determinada manera nosotros. Nuestras emociones nos hacen únicos y la raíz de la que surgen también.

La prudencia es una gran amiga



Las emociones de las que hablábamos son algunos de los matices más delicados que tenemos por lo que, siempre que queramos acercarnos a alguien y comprenderlo, la mejor herramienta es la prudencia. La prudencia para con los demás es tan necesaria por aquello de que actúas poniéndote en el lugar del otro, cambiando de perspectivas.

Nunca sabemos lo que podremos encontrar detrás de los demás porque la mayoría de las veces nos quedamos en lo superficial de su comportamiento, sin querer darnos cuenta de que hay más cosas que no vemos y en lo que deberíamos fijarnos. Cómo actúas habla de ti, pero no lo es todo.

Si llegamos más allá, si viéramos desde otras perspectivas podríamos encontrar grandes personas que no creeríamos encontrar en un primer momento. Esto es lo bonito de encontrarnos sin buscarnos: conocernos, dejarnos ver y entendernos. Saber todo lo que hemos vivido por separado, nos une.






jueves, 24 de septiembre de 2020

La zapatilla









Dieron vueltas en este espacio restringido, giraron con un planeo impecable, detuvieron su curso, por un instante, como suspendidos en el aire y luego cayeron bruscamente sobre nuestras frágiles cabecitas con la precisión de un proyectil bien colocado. o un láser bien dirigido. Desafortunadamente, no hay cúpula de hierro para protegernos.

Sin discernimiento, sin distinción de sexo, tamaño o religión, golpeó al azar, a pesar de nuestros gritos, a pesar de nuestras lágrimas, a pesar de nuestras virulentas protestas.

Incluso me pregunto, tan fuerte que era, si la zapatilla no volvió, como un bumerán en sus manos una vez cumplido su crimen, para que pudiera dispararnos una vez más sobre nosotros pobres diablos, su proyectil favorito

Obviamente siempre fuimos inocentes y fueron los demás, sí me refiero a los demás, siempre los mismos, ¡los verdaderos culpables!

¡La injusticia me estaba volviendo loco!

¡Esto la dejó completamente insensible e indiferente!

¡Ella era la mamá!

¡Mañana la perdonaremos, pensó acertadamente!

Unos buenos platos de los que tenía el secreto, una palabra de amor, una oración, una bendición y se jugó el turno.

¡Ella era la jefa en todo su esplendor!

No nos reímos con los jefes

Pueden pagar cualquier cosa

¡Se permitió todo!

Pocas veces, ¡nos amenazó prometiéndonos un acuerdo final y severas represalias por parte de nuestro padre!

- ¡¡¡Espera a que llegue !!! ¡¡¡dijo con voz estentórea! ¡¡Usted verá!!

¡Solo estábamos pidiendo eso!

¡¡¡Nos estaba protegiendo de la Tigresa !!!

Ni una sola vez levantó la mano sobre nosotros.

¡Nunca!

Como nosotros, fue víctima de la dulce furia de Mamá que nos amaba tanto como a él, hay que decirlo, pero que nos lo demostró de una manera más vigorosa y violenta eso también, hay que decirlo !!!

Bob Oré Abitbol

boboreint@gmail.com

Extracto de su nuevo libro

"El hijo del encuadernador" se publicará próximamente

domingo, 20 de septiembre de 2020

yo

La autorrevelación



Las amistades más auténticas no se basan solo en compartir aficiones comunes, en tener unos mismos gustos o valores. De hecho, tampoco el hecho de pasarlo bien juntos determina la fuerza y la trascendencia de una amistad.

Los expertos en psicología social saben que hay un punto de inflexión que determina si esa amistad va a perdurar o no. Hablamos de la autorrevelación. Las personas necesitamos compartir nuestras preocupaciones, nuestros temores e inquietudes con otras personas para obtener apoyo, para sentir esa intimidad y esa complicidad tan terapéutica.

En el momento en que le comunicamos una confidencia a la otra persona y esta es a su vez capaz de custodiarla, de protegerla y de confiarnos apoyo, la magia se inicia. Las personas necesitamos reciprocidad. Aún más, lo que esperamos con esas autorrevelaciones es no ser traicionados. Disponer de un apoyo contante basado en al confianza más firme.

Cuando esa amistad nos abre su corazón y nos ofrece también sus propias revelaciones, esa magia se perpetúa. Porque conectar es mágico.

Conectar es mágico. Conectar es crear puentes entre almas.


Las leyes de la atracción en la amistad



Elena y Sara se conocieron en la universidad. En una clase de comunicación audiovisual el profesor puso un vídeo de los Monty Python que arrancó las risas de toda la clase durante unos segundos. Sin embargo, cuando la mayoría de la clase estaba ya en riguroso silencio y concentrada en tarea, Sara seguía sin poder reprimir su risa. Cuando Elena la escuchó, tampoco pudo evitar lanzar una sonora y rotunda carcajada. Aquello marcó el inicio de su amistad. Una gran amistad.

Cuando hablamos de relaciones afectivas, o incluso de amistad, las investigaciones siempre se orientan hacia un mismo aspecto. Suelen profundizar mucho más en los beneficios que nos aportan este tipo de vínculos que en los desencadenantes. Hablamos de esos procesos subyacentes que configuran esa “mágica conexión” repentina, pero siempre determinante. Ahora bien, hay un aspecto que es necesario saber y que sin duda nos resultará curioso.

La amistad esconde procesos mucho más complejos que aquellos que determinan la simple atracción en una pareja. Hay una serie de leyes y de dinámicas psicológicas que nos interesará conocer y que afirman que conectar es mágico.


 

Coincidir con alguien es maravilloso, pero conectar es mágico

Coincidir con alguien es fácil, lo hacemos a menudo y con decenas de personas cada día. Sin embargo, lo que es realmente mágico es llegar a conectar. Es chocar de mente y corazón con alguien y descubrir de pronto cómo armonizan nuestros mundos, cómo vemos galaxias donde otros solo ven charcos de lluvia o cómo nuestras risas estallan al mismo tiempo y por las mismas razones… Porque sí, efectivamente, conectar es mágico.

A menudo, nos caracterizamos por esa atracción hacia el mundo de la fantasía o la ciencia ficción sin comprender que la vida misma encierra procesos todavía más increíbles, más mágicos e incluso desconocidos. ¿Qué media en esa conexión entre dos personas que sin conocerse casi de nada coinciden en un mismo punto y un mismo lugar para quedar atraídas la una por la otra?

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”.


No hablamos solo del proceso del enamoramiento. Nos referimos también a esa magnífica coyuntura que erige las amistades más sólidas. Las mismas que no saben de tiempo ni distancia, pero sí de complicidades, de pactos y de esa armonía afectiva donde hay una preocupación recíproca y un cariño sincero.

Las personas conectamos, como lo hacen ciertos átomos, como lo hace la Luna al atraer el agua de los océanos provocando las mareas. Tal vez la vida misma sea eso. Dejar que esa fantástica conexión que establecemos con ciertas personas a lo largo de nuestra vida nos lleve hacia un destino puntual, formando parte de un proceso de crecimiento donde permitirnos aprender, compartir, ayudar y ser ayudados dejando una huella emocional imperecedera en corazones ajenos al nuestro…